Vivimos en una sociedad que expresa una violencia creciente tanto en las redes sociales como en el trato cara a cara. Y, casi irónicamente, el mundo conoce a Paraguay como uno de los países donde la gente es “más feliz”. Tanto en los tribunales como en un recorrido por nuestros barrios observamos gente que no puede ponerse de acuerdo, lo que en muchos casos, impide avanzar en pasos para que todos vivamos mejor, respetándonos.
En ese contexto el trabajo de los mediadores es clave. Por eso, desde el CIACUP, con el apoyo del Centro de Mediación de la Universidad Católica - MEDUCA, venimos propiciando espacios de formación de mediadores y facilitadores judiciales, como parte de la investigación por la Paz (14-INV-075), con auspicio del CONACYT/PROCIENCIA.
En octubre, la Abogada Sonia Tellechea desarrolló dos jornadas de capacitación, una de las cuales se dedicó íntegramente a Comunicación No Violenta (CNV).
“En una sociedad siempre hay conflictos y lo importante es saber administrarlos. Es bueno porque si hay muchos conflictos es porque hay movimiento, hay crecimiento, hay creatividad, entonces tenemos que verlo como algo importante, con otras lentes”, mencionó.
“Si bien estas técnicas no son para solucionar sino para administrar y prevenir los conflictos, permiten que haya una participación de todos porque todos tenemos algo para aportar”, explicó.
Sintetizando el Programa de Comunicación No Violenta, desarrollado por el psicólogo estadounidense Marshall Rosenberg, Tellechea sugiere considerar estos para aplicarla:
- Observar sin evaluar. Son cosas distintas observar y evaluar. No debemos mezclarlas.
- Desarrollar la compasión, que es dar y recibir de corazón. No es tener lástima sino buscar comprender en ese momento al otro.
- Alimentar la empatía, ubicarnos en la situación del otro y solamente concentrarnos en aquel al que vamos a escuchar.
- Escucha atenta y activa. Una herramienta interesante para practicar día a día. En el momento de hacer de profesional negociador o la escucha a alguien que viene a solicitar un servicio sale solo. Porque si solo enseñamos pero no practicamos es muy difícil que se pueda realizar. En la escucha activa se ve el respeto. Gestos, silencios, pausas, que son de respeto. Hay mucho dicho en la comunicación no verbal. Muchos especialistas dicen “no escucho sólo con las orejas o el oído sino también con la nariz y el olfato, la percepción, la intuición, el entrenamiento, la experiencia…”
- Peticiones. Puedo pedir algo pero sin rogar. Aquí entran los sentimientos y las necesidades. Por un lado están las necesidades básicas como agua, salud, alimentos … pero también el afecto. Los sentimientos están detrás de nuestras necesidades. Eso es importante tener en cuenta al tiempo de tratar a una persona.
Este sistema nos permite observar cuales son los prejuicios, ya sea en los entornos organizacionales o de las familias. Es muy importante practicarla en nuestro desempeño cotidiano para facilitar el dialogo.
Evaluando las jornadas, la abogada señaló “en este encuentro pude recoger la experiencia de gente que necesita esto y de gente que lo aplica. Hubo una participación activa de los miembros de distintas instituciones: algunos jueces con sus equipos, gente de instituciones públicas y privadas, estudiantes, interesados en la mediación, el diálogo y la cultura de la paz”.
Lic. Cristina Escobar - Comunicación CIACUP.